Para cualquier persona que ha quedado en situación de desempleo uno de los primeros pasos a dar es inscribirse en los Servicios Públicos de Empleo (apuntarse al paro) y obtener así la tarjeta de demanda de empleo o DARDE, comúnmente conocida como “tarjeta del paro”.

 ¿Es obligatorio inscribirse al paro tras pasar a una situación de desempleo?

Aunque no es obligatorio como tal, es imprescindible para poder solicitar la prestación por desempleo. Así que en cierta medida si se puede afirmar que contar con el DARDE es obligatorio, al menos para aquellas personas que tienen derecho a percibir la prestación de desempleo y quieren solicitar la misma.

¿Cómo apuntarse al paro?

La tarjeta de demanda de empleo es otorgada por los Servicios Públicos de Empleo de cada Comunidad Autónoma, que en la mayoría de los casos comparten oficina con el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Lo habitual es que no haga falta pedir cita previa para realizar la inscripción, aunque en algunas Comunidades Autónomas si puede ser necesario ir con cita. Por eso, conviene informarse antes.

Aunque todavía es una opción minoritaria, los Servicios Públicos de Empleo de algunas Comunidades Autónomas permiten que los interesados se puedan apuntar al paro por vía telemática.

Plazo para apuntarse al paro

Tras perder el empleo el interesado dispone de un plazo de 15 días para solicitar la prestación por desempleo, para lo que previamente deberá haberse apuntado al paro y obtenido el DARDE.

Dicho plazo queda suspendido una vez que se ha pedido cita (online o por teléfono) al SEPE para solicitar la prestación. En estos casos, se considerará a todos los efectos que se han realizado las gestiones en el plazo legalmente previsto, aunque en realidad se acuda al SEPE pasados esos 15 días.

Si el interesado no tiene derecho a percibir ninguna prestación, puede apuntarse al paro en cualquier momento, sin estar sujeto a plazos.

¿Qué documentos hacen falta para obtener la tarjeta del paro?

El interesado debe acudir a la oficina del Servicio Público de Empleo de su Comunidad Autónoma con el DNI o NIE si fuera extranjero, la tarjeta de la Seguridad Social y aquellos títulos o justificantes que acrediten su formación.

El desempleado pasa por una entrevista en la que se elabora su perfil como trabajador, a fin de poder ofrecerle posteriormente ofertas de empleo que se adapten a su experiencia y expectativas profesionales.

¿Qué beneficios se consiguen al apuntarse al paro?

Aquellas personas en situación de desempleo que se apuntan al paro obtienen un documento (el DARDE) que es imprescindible para poder solicitar a continuación la prestación por desempleo.

Además, la tarjeta del paro permite al interesado acceder a la oferta de formación y a las ofertas de trabajo que se gestionan desde los Servicios Públicos de Empleo.

Otras ventajas de estar apuntado al paro son:

  • Ganar antigüedad a la hora de ser considerado desempleado de larga duración y poder obtener ayudas como la RAI, el Plan Prepara o el PAE.
  • Aplicación de bonificaciones e incentivos a las empresas si se contrata a un sujeto inscrito al paro como demandante de empleo.
  • Mayor puntuación para participar en los planes de empleo autonómicos y locales.
  • Acceso a descuentos en empresas privadas e instituciones públicas. Por ejemplo, los desempleados no deben pagar las tasas para presentarse a un proceso de oposición para acceder a un empleo público.
  • Facilitar al cónyuge el acceso a la pensión de viudedad, por encontrarse el fallecido en una situación asimilada al alta.
  • Cumplir con uno de los requisitos exigidos para acceder a una jubilación anticipada.
  • Mantener la asistencia sanitaria.

¿Qué obligaciones implica estar apuntado al paro?

El inscrito como demandante de empleo asume el “compromiso de actividad”, es decir, se compromete a buscar empleo de forma activa y por tanto a aceptar las colocaciones adecuadas que le proponga la oficina de empleo.

También se compromete a participar en las actividades de formación, inserción, etc. propuestas desde la oficina de empleo.

El inscrito al paro deberá comparecer ante el SEPE cuando se le requiera para ello y deberá informar a su oficina de empleo de todos los cambios que se produzcan en su  vida y que sean importantes de cara a su situación, tales como estar en situación de baja médica, variaciones en el número de hijos a su cargo o desplazamientos al extranjero.

Renovación de la tarjeta del paro

La tarjeta del paro debe renovarse cada tres meses, es lo que se conoce como “sellar el paro”. Hoy en día esta actividad se puede llevar a cabo por Internet, a fin de simplificar los trámites y evitar las aglomeraciones en las oficinas de empleo.

Para la renovación online hay que acceder al portal del Servicio Público de Empleo de la Comunidad Autónoma que corresponda. Para poder hacer la gestión es necesario tener un nombre de usuario y contraseña, que será facilitado por el SEPE. En algunos portales basta con incluir datos personales como el nombre o el número de DNI, mientras que en otros se puede usar el DNI electrónico.

Es importante informarse sobre lo que solicita la web para la renovación antes de que se cumpla el plazo de renovación, así el interesado estará seguro de que cuando llegue el momento de la renovación tendrá todo lo necesario para poder sellar el paro online.

Al renovar el paro online siempre es conveniente guardar el recibo en PDF que acredita que la acción se ha llevado a cabo correctamente, por si surgiera algún problema en el futuro.

Si el interesado se olvida de renovar la tarjeta pueden darse varias situaciones.

  • Si no cobra ninguna ayuda económica simplemente se da de baja la tarjeta del paro y se podrá solicitar una nueva.
  • Si se está cobrando prestación contributiva o subsidio se suelen aplicar penalizaciones, como estar un mes sin cobrar la prestación.
  • Si se está cobrando la Renta Activa de Inserción o el Plan Prepara, se pierde totalmente la ayuda si no se sella a tiempo la tarjeta del paro.